
Es posible que últimamente tengas la sensación de que cada vez tienes más dificultad para concentrarte. Empiezas algo, te acuerdas de otra cosa, miras el móvil “un momento” y cuando quieres retomarlo ya no sabes en qué estabas. Al final del día notas cansancio, pero no la sensación de haber estado realmente presente en casi nada.
No es solo que haya “muchas cosas que hacer”. También se ha ido construyendo una forma de estar en el mundo donde casi todo compite por tu atención. Y tu mente hace lo que puede para adaptarse a ese ritmo.